EL MUNDO / 17-09-2017 / Francisco Cabezas

Dembélé, que sufrió el desgarro el sábado en el Coliseum Alfonso Pérez tras ejecutar un pase de tacón, se perderá un mínimo de 13 partidos de Liga, incluido el clásico en el Bernabéu del próximo 23 de diciembre. Además, el delantero francés tampoco volverá a participar en la liguilla de la Champions ni podrá ser alineado en los dieceiseisavos de final de la Copa del Rey. Dembélé dejará de jugar, al menos, 20 encuentros oficiales hasta su previsible regreso tras las vacaciones navideñas.

La prolongada ausencia de Dembélé obligará a Valverde a extremar su confianza en Gerard Deulofeu, que fue precisamente quien suplió al francés frente al Getafe y que, hasta la irrupción del ex futbolista del Rennes, había sido siempre titular con el técnico extremeño.

Dembélé, que frenó su preparación veraniega con el Borussia Dortmund tras declararse en rebeldía para forzar su fichaje por el Barcelona, nunca se había perdido un partido por lesión en sus dos temporadas en la élite. Ahora le tocará ponerse en manos de Sakari Orava, gurú para un buen puñado de deportistas. Por sus manos pasaron desde Pep Guardiola, a quien operó en 1998 de una rotura parcial del tendón proximal del bíceps de la pierna izquierda tras haber estado nueve meses de baja, a Marco van Basten, David Beckham o incluso Jonathan Woodgate, que sólo pudo jugar 14 partidos con el Real Madrid.